sábado 2 de octubre de 2010

fracaso, fracaso...





Eso es lo que ha sido el mes de septiembre, y lo que parece promete ser el mes venidero...

Las notas ya salieron, y he aprobado dos míseras asignaturas cuatrimestrales, lo que es equivalente a decir que he fracasado estrepitosamente en los estudios ese año...

Lo peor es que mi amor por el sufrimiento y el martirio me han llevado a re-matricularme de nuevo... también mis ganas de fastidiar a mi empresa... y por supuesto mi eterno optimismo que siempre se acaba estrellando con la realidad...

Mis vacaciones se terminan a mi pesar y el lunes vuelvo al martirio del curro, in haber hecho nada digno durante los días de asueto. Fui a Santiago de Compostela, pasando antes por Madrid, y fue una experiencia en su conjunto horrible; se me pegaron un Don Penas, y un bombero que era la encarnación del demonio hecho verbo, porque era el tío más pelma del mundo; un auténtico coñazo...

Lo único bueno de todo que a mi paso por Madrid aproveché para visitar la Cuesta Moyano --delicioso lugar--, y de paso fui al cementerio de La Almudena de Madrid --inmenso y maravilloso, donde no había ni un alma y se respiraba una paz gloriosa, entre sus miles de lápidas--, y sobre todo al pequeño cementerio Civil que está a su lado y que es un verdadero paraíso, lleno de tumbas de gente impía --y por lo tanto, saludable, respetable-- tales como Julían Besteiro, Pablo Iglesias, Francisco Largo Caballero, etc. Estuve dos horas en el cementerio; me lo recorrí de abajo arriba buscando con pasión la tumba del gran Francisco Giner de los Ríos, y encontrándola finalmente... Estaba en un conjunto de tres lápidas, con el nombre de varios, de los principales, promotores de su gran obra... La ILE.

Las fotos son de allí, del cementerio.

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