jueves, 25 de noviembre de 2010

más pronto me lo propongo, más pronto lo empeoro...

Pues sí, en lugar de centrarme y comenzar a hacer las cosas que me fijo hacer, más me descentro y menos hago... Ayer comilona improvisada (eso sí; qué gusto comer en la molienda; el mejor sitio del mundo; qué setas, qué solimillo relleno de castañas, con el toque del queso y del vino!), y luego a tomar unas copas para la digestión, y mientras lo hacíamos observar cómo preparábamos otra escapada similar para el martes que viene, más la otra ineludible para el jueves. Y yo mientras ellos hablaban de la escapada del martés devanándome los sesos para darles una excusa para saltármela (y aún sigo buscando qué decirles para no ir con ellos porque no supe negarme).

Esta tarde tengo cosas ineludibles que hacer (tontas) que tampoco me dejaran hacer nada. Mañana otro tanto de lo mismo. Y pasado invitación a la fiesta del mosto... Amén de muchas comiditas "navideñas" que organizan por ahí y a las que me comprometen y comprometo acudir... Vamos, ¡por mi chápiro verde!, que mi propósito de concentrarse a la mierdra... que en los próximos días poco me veo haciendo.

Todo en lugar de estar como me había propuesto delante del ordenador haciendo cosas (qué paciencia tienen conmigo -samsaga2 en la sombra y en silencio trabajando-; qué bueno soy conmigo mismo, perdonándome). ¿Cómo escapar de la sociedad, cómo no dejarse llevar por ella?

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